martes, 28 de febrero de 2012

Respuesta a la pregunta de mi compañera


La pregunta que he seleccionado para responder de mi compañera Laura Romeu es: la actitud del profesor de recompensar el esfuerzo, ¿es positivo o negativo?
La repuesta que he dado es: es negativo debido a que da lugar a un conflicto de valores en la clase. Si refuerza la circunstancia de elevado esfuerzo y el alumno suspende provoca mayor desánimo. Si rechaza la situación de no esfuerzo contradice lo que el alumno siente, ya que según el artículo, esto lleva a buscar excusas para no sentir el fracaso como tal, siendo algo habitual en las clases. Cuando el profesor ánima al alumno para que se esfuerce más ante el fracaso se considera “ir de cabeza hacía el desastre”. 

lunes, 27 de febrero de 2012

Los motivos como pensamientos y La valía personal y el miedo al fracaso: plantear preguntas a los compañeros de clase


-      Determina las atribuciones internas en un alumno orientado al éxito que ha suspendido.
-         Determina las atribuciones externas en un alumno motivado a evitar el fracaso.
-         ¿existe diferencias en los estilos de atribución en función al sexo?
-         La reenseñanza de la atribución, ¿en qué momento es más efectiva?
-         ¿A qué equivale la estrategia de aprendizaje?

Teorías de la motivación:explicación de cada teoría,complementa al mapa conceptual


Teorías homeostáticas: estas teorías explican las conductas que se dan debido a desequilibrios fisiológicos y desequilibrios psicológicos o mentales. Desequilibrios fisiológicos como el hambre y la sed y mentales producidos por emociones o por enfermedades mentales. Autores más representativos: Hull, Freud y Lewin entre otros.
-         De la reducción del impulso: el impulso da lugar a una actividad debido a una necesidad, el desequilibrio interior puede estar provocado por un déficit del organismo. Ese desequilibrio provoca en el organismo una necesidad de tener que equilibrarse y no para esos impulsos hasta que la carencia ha sido eliminada. Autores más representativos: Hull y Lewin.  
-         Motivación por emociones: las emociones cumplen la función biológica de preparar al individuo para su defensa a través de cambios en la filosofía dando lugar a comportamientos adecuados para restablecer el equilibrio del organismo. Y cuando esos estados emocionales son negativos o desagradables el organismo intenta reducirlo, es como un factor motivante. Autores más representativos: Spence.

Teorías psicoanalíticas: basadas en los motivos inconscientes y sus derivaciones. Las tendencias primarias son el sexo y la agresión. La tarea básica del sistema nervioso es proteger al organismo de una inundación estimular desequilibradota y facilitar la consecución del placer y evitar el dolor. La interpretación de dichas teorías dentro de la motivación se conoce como psicodinámica, debido a que da una explicación de los motivos humanos en términos de hipotéticos conflictos activos subyacentes. Autores más representativos: Freud, es máximo representante y fundador del psicoanálisis.

Teorías de incentivos: un incentivo es un elemento que consiste en premiar y reforzar el motivo mediante una recompensa. Lo que logramos con incentivos es incitar a la acción. Ya que los organismos tienden a conseguir placer y evitar el dolor. Autores más representativos: Young, Thordndike, Olds, Mc Clelland, Skinner y Ritcher.
-         Hedonismo


Teorías cognoscitivas: se basan en la forma en que el individuo percibe la situación que tiene ante sí. Dichas teorías incluyen el nivel de aspiración, la disonancia y las teorías de esperanza-valor. Las orientadas a la motivación acentúan como determinantes de la conducta motivada la percepción de la fuerza de las necesidades psicológicas, las expectativas y el grado en el que se valora un resultado concreto. Autores más representativos: Festinger, Tolman, Weiner y Heider.
-         Disonancia cognitiva: se describe ciertas clases de comprensiones desequilibradas como disonantes que suponen que el sujeto se encuentre en tensión para evitar la disonancia. Principalmente se centra en la falta de acuerdo a la hora de tomar una decisión, debido a que en esas circunstancias es donde se dan una falta de equilibrio entre lo que uno hace y lo que cree que uno hace y de lugar a un concepto disonante y a buscar una solución. Autor más representativo: Festinger.

Teoría de las expectativas: estas teorías tienen en cuenta una serie de determinantes mentales, lo que se denomina como expectativas, que operarían como estructuras orientadas a la acción. El sujeto se anticipa a los acontecimientos a través de procesos de pensamientos y la esperanza de alcanzar la meta es la que mueve la acción. Autor más representativo: Tolman.

Teoría de esperanza-valor: tienen su origen, estas teorías, en la economía. Son teorías económicas que suponen que el individuo puede asignar valor a los incentivos y toman decisiones de acuerdo con el riesgo supuesto. Por lo que estarán dispuestos a correr un mayor riesgo por algo que valoran más.

Teorías fisiológicas: teorías basadas en la obra de Paulov, el cual señala dos aspectos relacionados con el problema de la motivación, uno de ellos es la excitación y la referencia al estímulo incondicionado y a las condiciones en que debe administrarse para que ejerza su función de refuerzo. Autores más representativos: Paulov.

 Teorías humanistas: se tratan de descripciones e interpretaciones de los motivos humanos vinculadas a supuestos filosóficos, fenomenológicos y existencialistas. Autor más representativo: Allport.


OTRAS TEORÍAS

Teoría de la necesidad de logro: Atkinson y Mc Clelland: se define el logro humano como el resultado de un conflicto entre esforzarse por alcanzar el éxito y tratar de evitar el fracaso.
Teoría de la valía personal: la valía se mide en nuestra sociedad a partir de términos de su capacidad para alcanzar logros de forma competitiva, por lo que dice dicha teoría los alumnos valoran el esfuerzo porque los profesores lo premian, pero también los temen porque ellos son los que le suspenden y amenazan su valía personal.   

Teoría de la atribución de Weiner: sostienen que las personas orientadas al éxito atribuyen sus fracasos especialmente a la falta de esfuerzo, y sus éxitos a una mezcla de capacidad elevada y esfuerzo.  Ante el fracaso, concluyen que nos se han esforzado lo suficiente ni del modo adecuado, por lo que se puede corregir redoblando esfuerzos o haciendo las cosas de otra manera. La culpa o remordimiento es aprovechado de forma positiva, en beneficio propio.

Teorías de la motivación: mapa conceptual

mapas conceptuales Tema 1 motivación

Voluntad de aprender: buscar un artículo de ampliación al contenido


La referencia del artículo que creo que complementa a la información ya dada sería:
Hacia una Educación Inclusiva para todos, del autor José Luis Barrio De La Puente, Universidad Complutense de Madrid, septiembre de 2008. 



El interés por la Educación Inclusiva ha ido creciendo progresivamente tanto en el 
contexto educativo español como en el internacional, concibiéndola desde un punto de 
vista más amplio que el del ámbito de la integración del alumnado con necesidades 
educativas especiales. Al relacionarla con otros ámbitos de la diversidad, la Educación 
Inclusiva, se puede considerar como una filosofía y un proyecto de amplio espectro 
capaz de aglutinar a toda la comunidad educativa en una línea de actuación común. 


En la actualidad existe la idea de desarrollar una educación única, igualitaria y de 
calidad en los centros o comunidades educativas, esta idea es compartida por algunos 
profesores, centros y servicios educativos. Sin embargo, la Educación Inclusiva es un 
gran proyecto que trata de construir una educación que rechace cualquier tipo de 
exclusión educativa y que potencie la participación y el aprendizaje equitativo. 


Revista Complutense de Educación 13 ISSN: 1130-2496 
Vol. 20 Núm. 1 (2009) 13-31 



José Luis Barrio de la Puente Hacia una Educación Inclusiva para todos 



Resumen 


La Educación Inclusiva es un proceso que lleva consigo la idea de participación, rechaza cualquier tipo de exclusión educativa y reclama el aprendizaje de igualdad. Es necesario diferenciar el concepto de Educación Inclusiva con otros planteamientos afines, como se refleja al comienzo del artículo. Este trabajo desarrolla los elementos clave que definen la Educación Inclusiva, analiza los retos de los sistemas educativos, y estudia las claves del desarrollo de procesos educativos inclusivos. Del análisis se deducen algunas conclusiones más importantes.


sistemas educativos, claves inclusivas. 

La creciente diversidad de la sociedad actual y su progresiva complejidad demandan 
un análisis y reflexión sobre el papel de la institución escolar y el de la educación 
en este nuevo contexto. Aunque esta división ha estado presente siempre en la sociedad, 
en la sociedad de la información y la comunicación no se debe delegar únicamente 
la responsabilidad de la educación a la institución escolar. Asimismo los 
miembros de la comunidad educativa que tratan de desarrollar una Educación Inclusiva 
en las aulas, están convencidos de que este tipo de educación proporcionará una 
mayor calidad educativa. 


La Educación Inclusiva aparece como la posibilidad de construcción de una sociedad 
inclusiva en la que se reconozcan y participen todos los ciudadanos, eliminando 
todo tipo de exclusiones sociales, económicas y culturales. Aunque, a veces, la 
defensa de las escuelas inclusivas se ha vinculado a la defensa de determinados grupos 
y colectivos específicos con necesidades educativas especiales, la inclusión se 
refiere a todas las personas y a todos los colectivos. La Educación Inclusiva pretende 
educar juntos a todo el alumnado, prestando especial atención a aquellos alumnos 
que tradicionalmente han sido objeto de exclusión en la escuela. 


Con este artículo se pretende realizar un acercamiento progresivo a la Educación 
Inclusiva, abordando la cuestión conceptual, clarificando el concepto y diferenciándolo 
de otros planteamientos afines y analizando el estado de la Educación Inclusiva 
y algunas de sus claves. 


Aproximación conceptual de la Educación Inclusiva 
En el marco teórico se trata de dar cobertura a la Educación Inclusiva con acercamientos 
progresivos a la misma, analizando enfoques diferentes. 


La diversidad hace referencia a las necesidades educativas de todos y cada uno de 
los miembros de la comunidad educativa. La integración escolar permite a los alumnos 
con discapacidades participar del aprendizaje junto con los demás alumnos que 
tienen otras posibilidades, en el ámbito de una escuela común. 


La inclusión o Educación Inclusiva es un concepto teórico de la pedagogía que 
hace referencia al modo en que se debe dar respuesta en la escuela a la diversidad. Es 
un término que surge en los años 90 y pretende sustituir al de integración, hasta ese 
momento dominante en la práctica educativa. Su supuesto básico es que hay que 
modificar el sistema para responder a todos los alumnos, en vez de entender que son 
los alumnos quienes se tienen que adaptar al sistema, integrándose en él. 


Implica un enfoque diferente a la hora de identificar y tratar de resolver las dificultades 
que surgen en los centros educativos. La inclusión se orienta a identificar y 
reducir las barreras del aprendizaje y de la participación, y a potenciar los recursos 
para el apoyo a todos los miembros de la comunidad educativa (Booth et al., 2000). 

Los centros y los profesores deberán identificar y eliminar las barreras 
para la participación. Después de realizar un análisis y valoración 
de la organización y funcionamiento del centro, detectando todos los 
aspectos que puedan dificultar la participación de los miembros en el 
centro educativo, se deberán modificar, entre otros aspectos, los siguientes: 
rutinas, organización de los espacios, aspectos metodológicos, 
normativa del centro, relaciones con la familia, intercambio de 
información docente, formación del profesorado, etc.  
Las barreras que impiden la participación son todos aquellos aspectos 
de la organización y funcionamiento del centro educativo que “discapacitan”, 
que impiden el desarrollo personal y que niegan a algunas 
personas la posibilidad de obtener un provecho similar a los demás. 
Las barreras son siempre variadas y serán distintas en cada centro 
educativo, lo más importante es que los centros educativos y los profesores 
asuman el compromiso de ir modificando dichos obstáculos 
de forma progresiva. El camino hacia la inclusión será único e individual 
en cada centro, debido a que las prioridades han de ser establecidas 
internamente. 

Para llevar a la práctica con éxito la inclusión educativa es necesario romper 
el aislamiento profesional tan frecuente en algunos centros educativos y 
potenciar el intercambio de ideas, conocimientos, experiencias, recursos y 
profesionales. Por tanto, es necesario fomentar la colaboración entre profesores, 
profesores de apoyo, alumnos, centros educativos y otras instituciones 
del entorno. 

Las relaciones entre escuela y sociedad. Es muy importante potenciar las 
relaciones entre la escuela y la sociedad mediante iniciativas de carácter inclusivo. 
El centro educativo debe abrirse a la comunidad, al municipio y al barrio en un intercambio recíproco de recursos, de información, de profesionales, 
etc. Según Bartón (2001) “la escuela inclusiva es a la vez un microcosmos 
y un camino hacia la sociedad inclusiva”. 
Por otra parte, existen otras tendencias que son contrarias a la inclusión, argumentando 
que se puede fomentar la competitividad entre los centros educativos creando 
centros “gueto” marginales o de élite, la intensificación de los procesos de etiquetado 
de los alumnos, el lenguaje de la especialización, etc., también tienen en cuenta el 
miedo a arriesgarse y a probar cosas nuevas en la educación. 

Hacia una comprensión de las escuelas inclusivas 

Para crear contextos inclusivos y desarrollar prácticas inclusivas en las escuelas se 
deberán tener en cuenta ciertos aspectos que pueden ser útiles para aquellos profesionales 
que trabajen en centros interesados en formular estrategias y metodologías 
inclusivas. Estos aspectos son los que se señalan a continuación: 

a) Partir de las prácticas y conocimientos previos. En las escuelas se encuentra 
mucho más conocimiento del que se utiliza. Por tanto, el objetivo principal 
deberá ir encaminado a hacer un mejor uso de la capacidad y la creatividad 
presentes en el contexto dado. Es necesario que el profesorado 
colabore en el desarrollo de mecanismos para analizar sus propias prácticas 
educativas y para promover una interacción más dinámica entre el alumnado 
y el profesorado. 

b) Consideración de las diferencias como oportunidades de aprendizaje. Al 
modificar las estructuras existentes en la escuela se requiere un proceso de 
improvisación por parte del profesorado para responder a las diferentes 
formas de retroalimentación expresadas por el alumnado. Para el profesorado 
con experiencia, esto implica la aplicación de conocimientos adquiridos 
durante años. Se puede considerar que para el alumnado que no encaja 
en las estructuras existentes, el profesorado tiene que improvisar más todavía 
para dar solución a los problemas planteados. 

c) Evaluación de las barreras a la participación. Al analizar las diferentes 
formas de trabajar con el alumnado se puede investigar si ciertos aspectos 
de las prácticas educativas pueden ser, en sí mismas, barreras a la participación. 
Se debe potenciar la interacción entre el alumnado y el profesorado, y 
los procesos de desarrollo deben incorporar mecanismos diseñados para 
poder identificar las barreras que algunos alumnos puedan estar experimentando 
y así poder darles solución a través de apoyos escolares. 

d) El uso de los recursos disponibles en apoyo del aprendizaje. El uso eficiente 
de los recursos, especialmente de los recursos humanos, es un elemento 
fundamental de los procesos orientados a promover contextos más participativos, activos y amistosos en el aula. Las posibilidades son grandes y en ellas están incluidas la cooperación entre el profesorado, el personal de apoyo, los padres e incluso entre el propio alumnado. Una mejor cooperación entre el alumnado, el profesorado y los demás miembros de la comunidad educativa puede contribuir al desarrollo de una educación más inclusiva contribuyendo a mejorar las condiciones de aprendizaje en la escuela. 

e) Desarrollo de un lenguaje de práctica. En los contextos donde las estructuras 
de apoyo mutuo son deficientes, no es fácil animar al profesorado a 
desarrollar prácticas educativas más inclusivas. La organización tradicional 
de la escuela, donde el profesorado no tiene la oportunidad de observar las 
prácticas educativas de sus compañeros, representa una barrera. Esto dificulta 
el desarrollo de un lenguaje de práctica común que permita que el profesorado 
comparta ideas, opiniones, experiencias y reflexiones sobre sus 
metodologías de trabajo. Con el intercambio de técnicas, estrategias y metodologías 
del profesorado de un centro educativo, se podría conseguir un 
mayor avance en el desarrollo de prácticas educativas más idóneas para el 
alumnado. 

f) Crear condiciones que animen a correr riesgos. El profesorado realiza su 
labor delante de una audiencia y al experimentar con sus prácticas educativas 
está corriendo algún riesgo. Por tanto, se debe potenciar un clima de 
trabajo que ofrezca apoyo a tal riesgo. Así la administración del cambio es 
un factor central en la creación de condiciones que fomenten el desarrollo 
de prácticas más inclusivas. 

Con la aplicación de todos estos factores se podrá crear una cultura escolar que se 
preocupe en desarrollar modalidades de trabajo que tiendan a reducir las barreras a la 
participación experimentadas por el alumnado, y así se podrán realizar más prácticas 
educativas inclusivas. 

La Educación Inclusiva rechaza cualquier tipo de política, cultura y práctica educativa 
que promueven cualquier tipo de exclusión. Las directrices educativas de muchos 
de los países y organismos internacionales2 tienen como objetivo trabajar en la 
Educación Inclusiva, pero en los mismos países que suscriben la Educación Inclusiva 
perduran estructuras, regulaciones, normativas y modos de hacer que entran en contradicción con los valores de la Educación Inclusiva. Por este motivo debemos trabajar 
en una doble dirección: 2 Naciones Unidas, la UNESCO y las políticas educativas y tratados de más de 190 países han reconocido como un derecho humano la Educación Inclusiva, el derecho a una educación común, equitativa y de calidad para todos, aunque este compromiso no es una tarea evidente ni fácil de alcanzar. 

a) Por un lado, adaptar un punto de vista crítico sobre los procesos que nos 
llevan a la exclusión de los alumnos. 

b) Por otro, potenciar la participación de los alumnos en las escuelas, haciéndolos 
más cercanos y participativos para todos los miembros de la comunidad 
educativa. 

Los problemas que se pueden encontrar en el desarrollo de la Educación Inclusiva, 
no depende en principio de las características de los alumnos, sino que fundamentalmente 
van a depender de cada sociedad y estado, de su política, filosofía, sociedad, 
educación y financiación. Según Daniels y Garner (1999), situarse del lado de la 
inclusión exige desafiar y combatir la exclusión, esta lucha contra la exclusión no es 
igual en todas partes. Tiene metas, objetivos e intensidad diferente en distintos ámbitos 
según el grado y nivel de desarrollo social, económico y educativo alcanzado en 
cada país o región. 

Los retos de los sistemas educativos 

Los sistemas educativos que quieran incorporarse al movimiento de las escuelas 
inclusivas tendrán que afrontar los siguientes retos: la escolarización universal, el 
cuestionamiento de los sistemas educativos selectivos, el desafío a las medidas seudo-
inclusivas en sistemas educativos democráticos y el desafío a las culturas escolares 
excluyentes. 

a) La escolarización universal. 

La exclusión educativa ha existido a lo largo de toda la humanidad, pero en 
la actualidad las exclusiones escolares tienen unas características y manifestaciones 
propias que plantean nuevos desafíos y exigencias. El principal 
objetivo de la inclusión educativa es garantizar siempre al alumnado el acceso 
a la educación, por tanto, debe garantizar el acceso a la educación de 
todo el alumnado que no llega a formar parte del sistema educativo por las 
características socioeconómicas y políticas de sus propios países de origen, 
y también tiene que garantizar el acceso a la educación al alumnado que se 
encuentra en cualquier otra situación de ausencia de reconocimiento del derecho 
a la educación. 

b) El cuestionamiento de los sistemas educativos selectivos. 

En países desarrollados en los que la escolarización universal se ha alcanzado, 
la inclusión supone luchar por el fin de procesos de exclusión bien 
distintos a los anteriores. Los procesos excluyentes son promovidos en este 
caso desde distintas propuestas educativas formalizadas y reglamentadas, 
que adoptan el principio de separar y segregar a alumnos como medida pedagógica. 
Los sistemas educativos no serán selectivos ni divididos y por 
ello desde las administraciones educativas se arbitrarán financiación.

yo para garantizar el acceso a la educación a todo el alumnado que no es 
otra cosa que la inclusión. 

La división y agrupamiento del alumnado en los sistemas educativos, según 
criterios sociales, de género, cultura, lengua, capacidad, etc., no beneficiará 
ni facilitará el proceso de enseñanza y el ordenamiento educativo de la diversidad. 
El proceso de exclusión se organiza, por tanto, desde la base del 
sistema educativo, a través de su propia estructura y organización. La Educación 
Inclusiva plantea a los gobiernos de países con diferentes situaciones 
en sus sistemas educativos, el imperativo de acabar con la exclusión 
formal regulada en la estructura y organización de sus sistemas educativos. 
La solución a este problema sería la necesidad de establecer y desarrollar 
un sistema educativo único o inclusivo, que incorpore a todo el alumnado 
escolarizado. 

c) El desafío a las medidas seudo-inclusivas en sistemas educativos democráticos. 

Existen también sistemas educativos comprometidos con la inclusión, tanto 
en sus declaraciones como en sus adhesiones a los principios de la inclusión, 
pero que en el desarrollo de los mismos, sus prácticas educativas son 
más políticas y de carácter utilitario que real. Dentro de estas actuaciones se 
pueden señalar las alternativas más paliativas que educativas ya que dejan 
intacto el sistema a costa de crear itinerarios y caminos específicos para 
grupos de alumnos susceptibles de fracaso. Estas exclusiones son más sutiles 
y se promueven desde estructuras secundarias, desarrollando determinados 
aspectos de mandatos generales. Entre estas medidas exclusivas se 
pueden encontrar medidas evaluativas (reválidas, selectividades, pruebas de 
grado, modelos de evaluación, etc.), y vías pedagógicas (sistemas de apoyo, 
itinerarios educativos desiguales, programaciones individuales, aulas especiales, 
educación compensatoria, diversificación curricular, programas de 
garantía social, adaptaciones curriculares, aulas de enlace, etc.), que justifican 
la segregación dentro del propio sistema educativo “inclusivo”; como 
la única salida o incluso como la única oportunidad. Por tanto, se trata de 
una segregación interna, en cierto modo oculta, que es menos llamativa y 
visible que la inherente a las exclusiones anteriores. 

El desafío que la Educación Inclusiva plantea a este tipo de respuestas seudo-
inclusivas se basa en que la solidez de un sistema educativo inclusivo se 
fundamenta en la adecuación de las medidas educativas generales a las medidas 
de todo el alumnado. 

d) El desafío a las culturas escolares excluyentes. 

Algunas culturas pueden convertirse en un camino hacia la exclusión dentro 
de sistemas de aulas, centros y sistemas educativos. Así se puede decir 
que la inclusión no se garantiza simplemente con la existencia de estructuras 
educativas inclusivas, sino que es, sobre todo, un asunto relacionado 
Para aplicar prácticas educativas inclusivas de forma efectiva, es necesario cambiar 
profundamente la organización de la escuela. La organización de las prácticas 
escolares inclusivas debe reflejar la cultura y las políticas de la escuela, asegurando 
que tanto las actividades escolares como las extraescolares promuevan la participación 
de todos los miembros de la comunidad educativa. Teniendo en cuenta la cultura 
de la escuela también se deberá desarrollar las políticas específicas que se orienten a 
la introducción de objetivos explícitos para promover la inclusión en la planificación 
y en la gestión de la escuela, y en los procesos de enseñanza y aprendizaje. El principio 
de atención a la diversidad deberá ser el eje central de la acción educativa y no 
sólo como declaración de buenas intenciones, sino que debe recogerse en el proyecto 
educativo y curricular del centro educativo. También es importante establecer tiempos 
comunes para la coordinación del profesorado, los agrupamientos flexibles del 
alumnado, la utilización eficaz y creativa de los recursos disponibles y un estilo dinámico 
activo y participativo de dirección que introduzca mejoras continuas en el 
proceso de enseñanza y aprendizaje. 

Es preciso buscar una formación de profesionales críticos y reflexivos para la escuela 
inclusiva que promuevan la participación, la creación, la actividad, la colaboración, 
la evaluación y el proceso de formación como procesos de investigación.
Las aulas deberán ser más inclusivas para que lleguen a ser contextos en continuo 
desarrollo poniéndose al alcance del alumnado que encuentre dificultades en su participación y en su aprendizaje. 
La idea de inclusión sólo se puede desenvolver en un proceso, posiblemente interminable, 
debido a que la inclusión es un estado en continua evaluación, evolución y movimiento y, por tanto, no basta con llevar a la práctica algunas actividades inclusivas aisladas. 

La escuela con las prácticas educativas inclusivas podrá avanzar hacia la cohesión 
social, el fortalecimiento cultural, el bienestar individual y el afianzamiento de los 
valores fundamentales reales (paz, convivencia, comunicación, solidaridad, armonía 
y progreso). Así, la Educación Inclusiva es un derecho que garantiza la dimensión 
más humana de nuestra sociedad, es una exigencia de nuestro modelo económico y 
un factor de prevención de la exclusión social. 

miércoles, 22 de febrero de 2012

Motivación y recompensa: resumen


El texto empieza exponiendo la idea de que dependiendo de que se logren o no éxitos se seguirá luchando o no. Se sigue luchando por las metas si se obtienen éxitos, en cambio es difícil continuar si los resultados son negativos.

En el artículo se nos pone de manifiesto que exageramos la importancia del éxito, pues si muchos lo consiguen se desvirtúa y es dice que era muy fácil y no requería de mucho talento para lograrlo, ocurriendo lo mismo al revés. Debido a ello la mayoría de los estudiantes no se comprende el sentido del fracaso e incluso de tener dudas. Según las investigaciones, hace que las diferencias iniciales entre los grupos sean mayores favoreciendo las “aspiraciones insensatas, la baja autoestima, la agresividad y la actitud negativa”. Según lo que el profesional espera del alumno este le dará, pide poco, dan poco, cree que la indeferencia es falta de capacidad nadie asume el fracaso ajeno pero el éxito si.

Cuando no se puede disminuir las aspiraciones tras un fracaso, los mecanismos de autoprotección según Ferdinan Holpe no se cumplen y dan lugar a cambios atípicos como:
-         Aumentar o mantener las expectativas tras el fracaso, lo normal sería disminuirlas. Construyen un falso patrón fijo.
-         El profesorado refuerza, sin darse cuenta, metas inalcanzables cuando elegían la voluntad del esfuerzo pues es irreal y no le ayudará a conseguir la meta.

El uso de la recompensa como factor de motivación sobre todo en sujetos positivos es erróneo. Según De Chorms:
-         El interés del niño disminuye cuando el premio lo percibe como agente de control.
-         Se tiende a elegir las tareas fáciles, etiquetada como tarea extrínseca, por lo que no es bueno el premio si queremos tareas difíciles.
-         Tampoco es bueno premiar lo que en el futuro no se podrá premiar.
-         Evitar premios superfluos.
-         Se debe premiar las tareas obligatorias o de memorización pero no la creatividad.

Cuando en el artículo nos hace referencia al efecto de la sobrejustificación podemos sacar datos como; El exceso de justificación con la recompensa fácil por hacer algo que ya tiene una motivación intrínseca, debilita el interés. Si pagan no merece la pena hacerlo por qué sí.
El premio es como pagar para que rindan creando un marco extrínseco que no ayuda al compromiso intrínseco siendo un efecto perjudicial, por ejemplo:
-         El estudiante elige tareas fáciles.
-         Menor perseverancia cuando estudia.
-         Son menos creativos y flexibles al estudiar problemas.
-         Dejan menos disposición al adivinar respuestas correctas.
-         Recuerdan menos la información aprendida.
Los niños que adquieren una mentalidad extrínseca manifiestan algo parecido a la indefensión aprendida dudando de su capacidad y creyendo que su destino académico depende de otros factores que el no controla como humor y opinión del profesorado.
La recompensa por buena conducta y buen trabajo escolar los vuelve oportunistas, intentando conseguir el máximo de recompensas con el mínimo esfuerzo: principio del mini-maxi.

Las calificaciones:
-         Motivan a los que menos los necesitan.
-         Motivación solo temporal y equivocada al activar la amenaza del fracaso.
-         El estudiante más capaz no puede hacer uso de su facultad.
-         A menor resistencia del alumno ha aprender menor necesidad de las calificaciones según el educador “para motivar”.
La apatía es una conducta motivada.
Se llega a pensar que sino me pueden enseñar, tengo poca valía personal y se puede llegar al almacenamiento de niños, agrupándolos según sus capacidades, generando etiquetas que llevarán al abandono.

La nueva filosofía consiste en el que el profesor conozca el punto de partida de cada alumno ensalzando sus capacidades y reconozcamos las diferentes capacidades como singularidad. La estimación de distintas capacidades es percibida por los niños siempre ya que se comparan continuamente entre ellos.
Hay que hacerle ver que estas diferencias son positivas al poder solucionar los distintos problemas de forma distintas.  
Los centros se convierten en una burocracia perdiéndose niños sobre todo de minorías étnicas, desfavorecidos, pobres e inadaptados. La mayoría no llegan a conocer las habilidades necesarias y los conocimientos básicos para poder llegar a la supervivencia. 

lunes, 20 de febrero de 2012

La Equidad motivacional como medida de atención a la diversidad

¿Por qué algunos alumnos abordan el aprendizaje con entusiasmo y otros de mala gana? Creo que puede ser una falta de motivación donde los logros no se equiparan a los esfuerzos. Los niños no conocen realmente sus posibilidades y muchos de los docentes a veces no saben potenciar los valores del niño para que estén realmente motivados. En cambio hay otros alumnos que su motivación es intrínseca, y se marcan sus objetivos y se enfrentan al aprendizaje con ganas a conseguirlos.

¿Por qué algunos eligen tareas sencillas en las que el éxito está asegurado y otros prefieren problemas en los que las posibilidades de éxito y fracaso estén en equilibrio? Los alumnos están acostumbrados a la ley del mínimo esfuerzo para conseguir solo el aprobado sin más, son alumnos que por lo general buscan, desde mi opinión, sobre todo evitar el fracaso y la frustración y eligen esas tareas más sencillas de realizar. Otros alumnos, en cambio tienen motivación suficiente y se retan así mismos para conseguir algo más, y el éxito es mayor aún a costa de dedicarle más esfuerzo, ya que como he nombrado anteriormente buscan el satisfacer las metas marcadas.

¿Por qué hay tantos alumnos que no se esfuerzan en la escuela? Puede que se deba a una falta de tener unas metas claras, todo es tan fácil que el esfuerzo no entra en su forma de pensar y van realizando las tareas mínimas sin hacer más de lo estrictamente necesario.

¿Por qué otros alumnos ocultan sus esfuerzos o se niegan a admitir que estudian mucho? Porque está mal visto el típico empollón. Está mejor visto, entre muchos de ellos, los que dicen “yo no he estudiado apenas”. No quieren admitir ese esfuerzo si no que tienen suerte, o que son inteligentes, pero nunca que ha sido fruto de un esfuerzo y trabajar la materia.


¿Qué merece la pena que aprendan los alumnos de cara al futuro? Deben comprender y conocer que el “aprender” es una forma o vehículo de conseguir lo que se propongan, para ser individuos con un desarrollo personal integro, para poder ayudar a otros en su misma situación, aunque sean “muy mayores”,  que siempre hay motivos para aprender. También merece la pena enseñar a los niños a “saber pensar” para que en el futuro sean libres para determinar sus metas de forma objetivo, para que sepan que siempre se pueden aprender más y sobre todo para que esta herramienta de saber pensar le sirva para encontrar soluciones a los problemas que les presente y a diferenciar entre toda la información que les rodea cuales es la que le puede ser útil en ese momento. Creo que también es importante de cara al futuro que los alumnos sepan superar las frustraciones que conlleva siempre un nuevo aprendizaje y que se pueden superar y no deben tirar la toalla, esto le ayudará a saber abordar cada situación nueva de aprendizaje y situaciones cotidianas del día a día.


Nuestros criterios de evaluación, ¿son normativos o criteriales? ¿Están referidos a la norma del grupo o a un nivel de exigencia absoluto? Nuestro criterio de evaluación es criterial, pero la realidad actual son en línea general normativos y referidos a la norma de grupo, ya que las metas a cumplir son las mismas para todos los alumnos.

Pero, a veces, los estudiantes que se orientan a evitar el fracaso, rinden igual de bien o se hallan dispuestos a rendir como los que se orientan al éxito. ¿Por qué ocurre esto? Debido a que tanto un alumno como otro los resultados que van a obtener son similares. El estudiante que se orienta a evitar el fracaso, se esfuerza y estudia para que no se le presente el suspender, las malas notas… y el alumno que se orienta al éxito se esfuerza, estudia para obtener buenos resultados, las motivaciones son diferentes pero los resultados parecidos.  

¿Conoce o recuerda usted a alumnos que se ajusten a los perfiles que hemos desarrollado? Si en el colegio que he estudiado he podido ver diversos perfiles, alumnos donde el esfuerzo era grandísimo, siempre preocupada por las tareas, por llevar todo estudiado cada día, en vez de descansar y salir al patio en las horas de recreo se quedaba haciendo las tareas que nos acababan de poner. Y se veía el polo opuesto, recuerdo un compañero de mi clase que era totalmente lo opuesto a esta chica, tenía como ley que él no servía para estudiar, lo que provocaba su manera de actuar, no estudiaba, sus notas eran bajas, un alumno con aceptación al fracaso.
Hablando de alumnos que se orientan a evitar el fracaso, pues chicas y chicos que estudiaban el día antes o incluso momentos antes de empezar el examen se lo miraban por encima, pero al final aprobaban, ya que todos los errores lo solucionaban y se preocupaban por ello. Y con orientación al éxito, recuerdo una chica, concretamente, que era muy responsable, que siempre preguntaba todas las dudas en clase y se esforzaba por tener buenas notas.
¿Qué utilidad para nuestro trabajo puede tener el análisis basado en la aproximación al éxito y la evitación del fracaso? Toda la información y todo lo que conozcamos a nuestros alumnos creo que ayuda a saber que tipo de motivaciones tiene cada uno, que es lo que mueve a cada alumno es una buena forma de poder adaptarnos a ellos.

¿Cómo se enseña a planificar? Creo que habría que basar la planificación en el conocimiento personal del niño, hacerle ver de alguna manera la eficacia de realizar las tareas en pequeños escalones, submetas, para así llegar a una meta final.
Creo que la planificación está totalmente vinculada a la motivación, por lo que hay que hacerle buscar razones concretas y a que crea en esa manera de trabajar. El niño debe sentir control de lo que le suceda en el futuro para que sea un éxito significativo y motivador para él.

Previo al planteamiento de una tarea o trabajo, ¿de qué manera podríamos atender los tres aspectos propuestos por Pintrich: creencia de capacidad, razones y emociones? Si nos basamos siempre en la planificación, en el conocimiento del niño y de su realidad, en su entorno familiar y social, podremos ayudar al niño a ver su capacidad y posibilidades.
Las razones del niño están siempre vinculadas a la demanda personal, a su familia y grupo en el que vive, de ahí la gran importancia de la atención a la diversidad. En estas razones hay que considerar la actuación y acción de los padres que reconducen la voluntad y capacidad del niño orientado, su situación hacía al éxito o fracaso. Este factor está condicionando las emociones del niño, y posicionando en unos sentimientos que le llevarían al éxito si se enfoca bien la planificación hacía una meta real, personal de ese niño.
Como reflexión personal quiero decir que dentro del ámbito de la docencia, el que los alumnos dispongan de un tutor y que éste lleve a cabo una buena acción tutorial con ellos, facilitaría esta planificación y la mejora de las habilidades asociadas a la motivación de logro. Si se usa bien esa herramienta del docente, siguiendo de una manera un poco más individual, las calificaciones serían mejores, la implicación de los alumnos en las clases aumentaría, acudirían más a clase…